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Internacional

Los ciudadanos saud&iacutees reclaman reformas y libertades

Los ciudadanos saudíes reclaman reformas y libertades

El régimen responde con más opresión y derramamiento de sangre


Las autoridades de Arabia Saudí prosiguen con su opresión contra los manifestantes que exigen reformas políticas y económicas en la región oriental de la península arábica, así como en otras zonas del Reinado. Las fuerzas saudíes han arrestado hace pocos días al Ulema el jeque Nimr al-Nimr en la región oriental del país, lo que ha contribuido al aumento de la tensión que se inició en febrero del año 2011. Como viene habitual, el uso excesivo de la fuerza provocó la caída de un número considerado de mártires entre los manifestantes, pese a los métodos pacíficos de los protestantes que reclaman libertades políticas y religiosas, la no discriminación sectaria y religiosa y la liberación de los detenidos, además de la no marginación de la región oriental, que está considerada una zona petrolera y genera grandes sumas de dinero para el Reinado.

Taufiq al-Seif: El movimiento popular reformista está en todo el país

La mayoría de los analistas coinciden en que lo que está ocurriendo en Arabia Saudí son movilizaciones populares que tienen lugar a lo largo y ancho del país. En una entrevista para “Alintiqad”, el analista saudí, Dr. Taufiq al-Seif, manifestó que “hay movilizaciones populares que demandan reformas en todo el país, pero varía de una región a otra”, y señaló que “a pesar de los numerosos arrestos y las operaciones de opresión, a veces marcada con enfrentamientos, la tendencia general sigue siendo pacifica, la situación aún se mantiene bajo control”.

“Lo que sucedió no es fácil, especialmente después de que haya habido derramamiento de sangre, pero el nivel de la represión no alcanza alturas tan graves como ocurrió en otros países o en tiempos pasados”, dijo al-Seif. “Todos saben que el empleo de fuerza no es la solución adecuada para tratar los asuntos, lo más importante es el diálogo y la comunicación para llegar a una solución, a pesar de las dificultades”, afirmó.

“El problema no es propia de la región oriental, sino en toda Arabia Saudí, todo el mundo quiere reformas y nueva vida política a través de la transformación a un sistema de gobierno constitucional, donde se respetan las libertades, se lucha contra la corrupción y se logra verdadera representación del pueblo en el gobierno. Por supuesto esto afecta a todo el mundo a todas las regiones, los que se manifiestan no son marginados, ellos quieren reformas”, explicó al-Seif.

El Dr. Taufiq al-Seif descarta que las autoridades saudíes dejen en libertad al jeque al-Nimr, porque “no hay precedentes”, y declara que “a corto plazo no hay revolución, no obstante, Dios sabrá lo que puede pasar”, y afirma que “es muy importante conseguir las libertades, el movimiento debe continuar de forma pacifica, hasta convencer a las autoridades en la necesidad de hacer reformas, sin agitaciones y sin derramamiento de sangre”.

Hamza al-Hassan: Lo que está ocurriendo es la lucha del pueblo saudí por la libertad y la dignidad

El activista político saudí residente en Londres, Hamza al-Hassan coincide con las opiniones del Dr. Taufiq al-Seif, en que lo que ocurre en Arabia Saudí es un movimiento popular que se extiende a todo el territorio. En declaraciones para “Alintiqad” dijo que “ese movimiento no es nada nuevo, las movilizaciones iniciadas en febrero de 2011 forman parte de la lucha del pueblo saudí para conseguir su libertad y su dignidad, lo que está sucediendo en la región oriental es consecuencia de la discriminación confesional, marginar esta región agrava el problema, a pesar de que está rica de petróleo, sus beneficios se gastan en otros sitios”.

Al-Hassan reitera que “las manifestaciones del movimiento aparecen en todas las regiones de Arabia Saudí, pero de diferentes formas, la diferencia está en que en la región oriental se les dispara con fuego a los manifestantes y la opresión es mucho más dura y cruel. Estas movilizaciones han tenido lugar porque otros métodos no valieron para nada con el régimen saudí, cuando el diálogo no dio resultado se tuvo que aumentar esas movilizaciones”, y añadió diciendo que “hay manifestaciones móviles en todas partes, pero la región oriental ha pasado a primer plano”.

“El régimen saudí fracasó prácticamente en el manejo de los recursos del Estado, los ciudadanos están sufriendo un montón de problemas”, apuntó al-Hassan, y que “Arabia Saudí como Estado es considerado el más atrasado en el mundo árabe, no hay libertad de expresión ni hay libertad de credo religioso, hay mucha opresión y la gente está cansada de esta situación, está muy indignada porque el régimen saudí aplica la política de discriminación confesional y sectaria, pero es incapaz de ocultar  lo que está pasando, ni con todo su poder propagandístico”.

Al-Hassan explica que “el derramamiento de la sangre de los mártires, y el arresto del jeque Nimr al-Nimr demuestra el fanatismo del régimen”, y considera que “en cada etapa la movilización requiere un detonador, los detonadores más eficaces vienen de parte del régimen, por sus fallos, el arresto del jeque al-Nimr provocó a sus seguidores que no aceptan de ninguna forma que se trate así a sus símbolos religiosos”, agregó “el régimen no quiere disminuir la tensión ya reinante en las calles, permitió la visita de al-Nimr por sus familiares, al que encontraron en un estado critico consecuencia de las torturas sufridas”.

Al-Hassan descarta a su vez la liberación de al-Nimr en estas circunstancias, considerando que “su liberación alimentaría la ira de la gente y aumentaría las movilizaciones, porque él (al-Nimr) estaba dispuesto a sacrificarse por la libertad del pueblo, nosotros no queremos renunciar a su causa ni queremos abandonarlo”.

Ali Matar – Alintiqad
(Traducido del árabe)

| 25/07/2012