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Boicot diplomático a siria… repetición de una serie fracasada

Expulsar los embajadores sirios, un nuevo intento de presionar a las autoridades sirias

Damasco – Ali Abdallah

La decisión de expulsar los embajadores sirios de algunos países europeos y occidentales, es un nuevo intento de presionar a las autoridades sirias. No es la primera vez que estados Unidos y sus aliados recurren a tal medida para asediar Siria. Anteriormente ha fallido ese tipo de intentos, y Damasco restableció su presencia y recuperó las relaciones diplomáticas con algunos Estados sin tener que ceder nada a cambio de sus principios nacionalistas. El último intento tiene un aspecto más coordinado, y coincidió con acontecimientos políticos y en el terreno que sirvieron de pretexto para tomar tal decisión. Los analistas consideran esa medida en el marco de ejercer más presiones de las que Damasco ya está acostumbrada desde hace bastante tiempo, que ha podido superar en el pasado.

Sincronización sospechosa

El escritor y analista político, Afif dalla, en entrevista para “Alintiqad” señala que “el plan de expulsar los embajadores coincidió con la visita del enviado especial de Naciones Unidas, Kofi Annan, a Siria y su encuentro con el presidente Bashar El-Assad, para apoyar la postura negociadora occidental a través de Annan y tomar el pulso al régimen sirio con esa presión, mientras las escalada de violencia terrorista mejore las condiciones de las negociaciones, por esa razón vimos la masacre de Hula, la sesión del Consejo de Seguridad, y acto seguido la expulsión de los embajadores”.

Subraya Dalla que “cada escalada terrorista en el terreno coincide con una escalada política contra Siria, pero las negociaciones no se limitan al caso sirio, sino incluyen el programa nuclear iraní, el tema de Hezbolá, y la posición rusa, el proceso de negociaciones viene para reproducir un nuevo sistema mundial que trata de defender sus intereses vitales en medio oriente”.

Dalla considera que ese acto diplomático no significa la imposibilidad de que las relaciones no puedan mejorarse en el futuro, de acuerdo a dos razones, primero, la expulsión se produce como una medida política, de otras palabras, no se deriva de una enemistad entre dos rivales, es más bien una postura política para presionar a Siria. Segundo, las recientes manifestaciones del portavoz del Departamento de Exteriores de Estados Unidos, que las expulsiones de los diplomáticos no es más que una medida política, que las relaciones diplomáticas con Siria no se han cortado”.

El analista Dalla explica que “el ministerio de Exteriores sirio tiene la capacidad de tratar con los países occidentales con la misma forma, pero Siria no se ve afectada por estas medidas, tanto si se quedan los diplomáticos como si se marchan, porque estos países no representan a todo el mundo”.

Concluye que Occidente quiere “causar las máximas pérdidas posibles a Siria  en el campo económico, político, y de seguridad, y elevar el techo de sus exigencias a través de las presiones para obligarla a hacer concesiones”.

Siria está acostumbrada

El investigador y analista político, Mued Mohamed, en entrevista para “Alintiqad” opina que “en la política no hay amigos permanentes ni enemigos permanentes, por lo tanto, la cuestión de reanudar las relaciones diplomáticas entre Occidente y Siria depende de los posteriores acontecimientos”, prosiguió que “Estados Unidos quiere hundir Siria por dentro, mediante la imposición de sanciones de diferentes rangos, pero cuando se dé cuenta de su fracaso se echará atrás, tal como ocurrió con Francia a finales del siglo pasado cuando se vio obligada a reanudar las relaciones diplomáticas con Siria”.

Prosigue Mohamed: “Estamos acostumbrados a las caprichosas posiciones de Francia y Estados Unidos en cuanto a la expulsión de embajadores para luego aceptarlos de vuelta, teniendo en cuenta que Siria es consciente que el presidente francés, François Hollande, es nuevo en la política francesa e internacional, por lo tanto, con el hecho de no expulsar al embajador francés, siria quiso dar a Hollande más tiempo para revisar su política, tal vez aprenda algo de la teoría política internacional y sus aplicaciones”.

Tratar de la misma forma

Tal como señala el analista Mohamed: “Siria podría tratar a los países occidentales de igual forma, pero se adhiere a la ley internacional y la cooperación mundial, así como el mantenimiento de la continuidad de las relaciones con todos los Estados como señal de buena intención, sabiendo que tiene derecho a tratar a estos estados por igual, el plazo dado por Siria a la encargada de asuntos consulares holandesa para abandonar el territorio sirio indica que hay relación directa entre la embajada de Holanda y los grupos “Atabor”, los grupos que fabrican revoluciones y las “comercializan”, que se encuentran en los países bajos, por consiguiente, la expulsión de la embajadora holandesa reafirma que las autoridades sirias están al corriente de lo que ocurre dentro de la embajada”.

El analista Mohamed ve que el  paso de “expulsar a los embajadores vino después de fracasar los intentos de crear una zona de amortiguamiento en Líbano (Trípoli) y otra en la frontera sirio-turca, y tras el agotamiento de la dosis de sanciones económicas, por lo que terminaron presionando a los diplomáticos sirias que desde hace tiempo ponen a la comunidad mundial en aprieto por su compromiso y su confirmación en el cumplimiento de la legitimidad internacional, así como desvelar detalles sobre los métodos empleados por algunos países para atacar a Siria por dentro, como si la comunidad mundial olvidara que el gran peso de los embajadores, más de 70% de la población mundial, lo forman los de los países del “BRICS” y “ALBA”, y estos aún siguen en Siria”.

Meras presiones

Por su parte, el miembro de Frente Popular para el Cambio y Liberación, Adel Naisse, en entrevista para “Alintiqad” dice que “hay una posibilidad para que las relaciones diplomáticas entre Siria y los países occidentales vuelvan como antes, tal como ocurrió durante épocas anteriores”, subrayando que “la política de aislamiento diplomático es una forma de presionar a Siria por parte de Occidente, cuyo propósito es provocar confusión dentro de la opinión popular siria, pero el curso de los acontecimientos demuestra lo contrario, en otras palabras, el estándar base es lo que está sucediendo dentro de la fortaleza Siria y no fuera”.

Por último, Naisse expresó su esperanza de que el procedimiento occidental hacia Siria, lo último de lo cual ha sido la expulsión de embajadores, sea índice de que la crisis está llegando a su fin.

| 05/06/2012