Opinión

El macabro juego monitoreado por la CIA en Alepo

Los que quieren frustrar la tregua en Siria


La dramática situación en la ciudad siria de Alepo pone en evidencia el doble rasero de Estados Unidos y sus aliados en el Medio Oriente para frustrar la tregua en Siria, pactada desde el 27 de febrero último.

Mientras el presidente Barack Obama prolonga las injustas sanciones económicas contra este país, su secretario de Estado, John Kerry, dialoga una y otra vez con el canciller ruso, Serguei Lavrov, y no concreta nada.

Lo que sucede en Alepo, capital de la provincia siria de igual nombre y fronteriza con Turquía, es objeto de alarma internacional y Kerry, tras una semana de continuos ataques terroristas contra la población civil, expresó ahora su “preocupación”.

Todo a pesar de que por mutuo acuerdo con Rusia y el beneplácito del Gobierno sirio, se firmó el cese del fuego en todo el territorio, del que fueron exceptuados por consenso internacional, los grupos terroristas como el Frente al Nusra (filial siria de Al Qaeda) y Daesh.

Alepo, la ciudad devastada por el terrorismo

Siria denunció ante Naciones Unidas que quienes violan la tregua están alentados por los servicios de inteligencia de Arabia Saudí y Turquía, los mismos que les suministran apoyo logístico financiero, militar y en hombres.

En este macabro juego, nadie puede negar que cada movimiento de los servicios mencionados es “monitoreado” por la Agencia Central de Inteligencia de EEUU (CIA), cuyos jefes de estaciones en la región saben a ciencia cierta cómo se mueven los cerca de 10 mil elementos de Al Nusra y otros grupos desde la frontera con Turquía hasta el interior de la provincia de Alepo.

Esas operaciones y el incremento de suministros bélicos a los terroristas fueron denunciados tanto por Rusia como por Siria, basados en los datos y comprobaciones de que se alistaba una suerte de ofensiva en la zona.

Con el clásico método inicial de coches con suicidas, los efectivos terroristas incrementaron el bombardeo indiscriminado contra barrios residenciales de Alepo, los cuales provocaron hasta el momento más de 100 muertos y dos centenares de heridos y destruyeron el principal hospital de la localidad.

La algazara mediática desde Riad, Ankara, Doha y varias capitales de Europa Occidental se incrementó y culpó al Gobierno sirio y a la aviación rusa por las destrucciones causadas.

Kerry, entre la tarde y noche del martes 3 de mayo, reconoció que los ataques contra la ciudad y la destrucción del mencionado hospital procedieron de las zonas “oposicionistas.”

Desde Washington, hizo una afirmación “extraordinaria”: Por lo visto, los proyectiles llegaron desde la zona ocupada por la oposición e intentamos aclarar precisamente por cuál oposición, dijo.

Está muy claro, incluso para los pocos opositores sirios “no terroristas”, que alrededor de Alepo, sobre todo en direcciones geográficas del norte, este y oeste, están concentrados grupos terroristas de Al Nusra y el llamado “Yaish al Islam”, entre otros.

Esos son los que han violado en más de 450 ocasiones la tregua pactada y que no admiten por tozudez criminal que gracias a esta, más de 85 localidades y 52 grupos armados irregulares se acogieran al cese de hostilidades y avance el programa de reconciliación nacional promovido por el gobierno de Bashar al Assad.

| 04/05/2016