Líbano
El Dahyeh se viste de negro y se prepara para despedir al mártir de la nación (video)
En víspera de la gran despedida y a pocas horas del inicio de la ceremonia fúnebre del líder mártir de Hesbolá, Sayed Hasan Nasrolá, el suburbio sur de Beirut, Dahyeh, se convirtió en una plaza de luto sin igual, una plaza llena de una profunda tristeza que se cierne por todas partes, donde las multitudes se reunieron en profundo silencio, pero sus corazones ardientes con la determinación de seguir adelante en el camino de Resistencia.
Desde primeras horas de la noche, las calles del Dahyeh, acostumbradas a una relativa calma en algunos momentos, se llenaron de multitudes que venían de todas partes del Líbano, de todas las confesiones y regiones, para despedir al líder de la nación, símbolo de dignidad y resistencia.
Coches con banderas negras, pancartas con imágenes del líder mártir y banderas de la Resistencia llenaban las calles. Hombres, mujeres y niños, alzaban las manos pidiendo a Dios que acepte a su mártir supremo, y en sus ojos la esperanza de que esta pérdida no significara el final del camino, sino el comienzo de una nueva etapa de firmeza frente a los enemigos.
Todos saben que Sayed Hasan Nasrolá plantó en ellos las semillas de una resistencia sin fin, y esta idea no morirá bajo ninguna circunstancia.
Para las familias de quienes se encontraban a los costados de las carreteras, no fueron sólo espectadores de esta escena, sino que fueron parte de un panorama más amplio que refleja la adhesión a la Resistencia y su proyecto.
Abu Ali, un residente del Dahyet, dijo mientras miraba el gran retrato de Nasrolá: “El Sayed no fue sólo un líder en el campo, fue quien nos enseñó cómo vivir con dignidad, cómo enfrentar al enemigo y cómo levantar la bandera de la verdad sin importar los sacrificios”.
Y añadió: “Somos la gente de este suburbio del que surgió la Resistencia y seguimos comprometidos con nuestra promesa. No nos apartaremos del camino de nuestro líder y nada nos cambiará”.
En cuanto a Um Hussein, que estaba sentada en la acera con una foto de Nasrolá en la mano, dijo: “Cuando iniciamos el camino de Resistencia con el Sayed, todo el suburbio se mantuvo firme. Hoy, a pesar de la tristeza, seguiremos comprometidos con el pacto, porque el proyecto de Resistencia que Nasrolá inició no termina con la muerte de su cuerpo”.
“Somos leales al compromiso”, fieles al legado de nuestro líder mártir y mañana, en la gran despedida, renovaremos nuestro compromiso de lealtad y de continuar por el mismo camino, repetían todos.
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